miércoles, 15 de febrero de 2012




Voy a seguir sosteniendo las paredes, aunque sigan cayendose a pedazos.
Pero ¿Quien podrá sostener mi propio ser cuando sea destruido?

Falta... aun falta.
Luego, todo en mi se derrumbara.

ALWAYS THE SAME SHIT!

domingo, 29 de enero de 2012

26 de noviembre de 2011

No puedo contra mi misma pero tampoco puedo luchar contra la otra parte de mí, aquella que se encuentra en el exterior, pero que a la vez, esta dentro de mi. Amor… ¿Así se llama esto?

Creo que lo mejor que puedo hacer es sacar todos los pensamientos que tengo y expresarlos en letras, pero se entremezclan antes de salir. ¿Seré el problema yo o quizás, el maldito destino me pone trabas para descubrir cual es mi limite?

Ya no me sorprendo al descubrir que las personas no son como yo creo o más bien, que no dan lo mismo que yo doy por ellas. Mi muro… saco todo rastro de protección de mi persona para que puedan conocerme, incluso llego a bajar la cabeza, comiéndome mi orgullo como si fuese acido, y no sirve de nada. Entonces me pregunto ¿Para que quiero sentir algo si de todas formas a nadie le importa ya lo que sucede por dentro? Una simple sonrisa y está todo bien, en teoría…

No entiendo, ya no entiendo. Mi capacidad para comprender situaciones diarias de las personas, o mejor dicho, acciones cotidianas que realizan las personas, creyendo que es algo totalmente aceptado por aquella que la acompaña a diario, llego a su fin. No puedo tolerar una traba más en el camino. No puedo soportarlo.

Trato de aceptar sin rechistar, pero simplemente no puedo evitarlo cuando descubro que, al contrario de tanta gente, mi inconsciente esta permanentemente buscando la manera de encontrar la perfección y que aquella búsqueda no sirve para favorecerme a mí, sino a aquella persona que constantemente esta dentro de mi cabeza. Quiero ser perfecta para ella, ser lo que necesita y sin embargo, no puedo serlo. Mi propia sangre hierve al ver todos mis intentos fallar. Pero todo sucede por algún motivo.

Cuando comienzan a calmarse las aguas, un nuevo tsunami se avecina. Yo puedo luchar todo lo que mis fuerzas den, pero no puedo ganar la batalla contra el furioso mar.

Me desespero al notar como nuevamente mi cabeza empieza a dar vueltas, y siento como poco a poco me ahogo. Nadie puede salvarme y siento como el agua entra en mis pulmones y de repente, el aire ya no existe dentro de mí.

Pero pasa… todo pasa. El amor no es eterno, el odio tampoco, las guerras terminan al igual que la vida misma y antes de darme cuenta, estoy de nuevo tomando tu mano y sonriendo, como si nada pasara.

sábado, 28 de enero de 2012

Strong

This love is killing me


Fuerte
Fuerte
Fuerte
BOOM
Debil
Debil
Vuelve a construirse
Fuerte

l
l
l
V
LIE
No sos fuerte
Ya no

Tu culpa

Love, love, love...

lunes, 16 de enero de 2012


Es dificil ignorar tu cabeza cuando dentro de ella se esconde la sombra de quien fuiste alguna vez pero es aun mas complicado cuando escuchas tu propia voz gritando constantemente.

"Kill me, kill me, kill me, kill them"

"Kill them"


Intenta ignorarla, pero jamas lograras hacerlo.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Halloween

Caroline caminaba lentamente por la ciudad desierta y la mente perdida en la música que en aquel instante resonaba en sus oídos. El volumen estaba tan alto, que no podía escuchar el sonido de arrastre que continuaba siguiéndola desde que salió del bar hasta ese momento, cuando estaba a pocas cuadras de su casa.

Las tres de la madrugada, no era la mejor hora para andar caminando por aquellas calles. No había un alma en todo el barrio. Los edificios abandonados no podían contarse con los dedos de las manos, los autos eran casi inexistentes, el olor a putrefacción rondaba en el aire debido a la cercanía con el lago contaminado.

Caroline solía bañarse allí cuando era pequeña, pero luego las fabricas aparecieron misteriosamente a su alrededor y arruinaron el agua en unos pocos años.

Aquella noche, particularmente, parecía que el hedor hubiese aumentado, al igual que la oscuridad. No había luna ni estrellas que iluminaran el cielo o al menos no tenían la suficiente luz como para que una persona pudiese ver a aquel que venia pisándole los talones.

Caroline freno su paso frente a la puerta de su casa y comenzó a buscar sus llaves en la mochila que había decidido usar esta vez. Las cadenas que amarraba al cinturón de su pollera negra a tablas, se enredaban con las tachas y cadenas de la mochila.

Su pelo negro caía por su espalda con algunos mechones verdes y otros rojos. Era imposible que no llamara cuando caminaba. Sobretodo, se hacia imposible no mirarla cuando fijaba su mirada en los ojos de cualquier otra persona. El color verde con puntillas rojizas de sus ojos hacia un contraste de lo mas excéntrico cuando se delineaba con negro tanto el parpado de arriba como el de abajo.

La sombra que continuaba detrás de ella, a cada segundo que pasaba estaba mas cerca pero Caroline no se percataba en lo más mínimo de la cercanía que tenia con el mismísimo Ángel de la Muerte.

Cualquiera que viera a aquel extraño ser diría que no caminaba, mas bien parecía estar arrastrándose, pero aquella tampoco seria una manera de explicar la forma en que sus pies o lo que se podría suponer que eran aquellas dos extremidades, parecían estar elevados a unos centímetros del suelo. Casi parecían estar volando lentamente, pero siempre a unos pocos centímetros. La enorme capa negra cubría absolutamente todo el cuerpo e incluso la cabeza y el rostro estaban ocultos tras la gran capucha. Lo único que podía distinguirse eran los finos, huesudos y largos dedos de su mano derecha. Estos sostenían un gran palo negro, que terminaba en una especie de cuchilla grande y muy filosa, algo que la sociedad comúnmente denominaban Hoz.

El Ángel de la Muerte, levanto su mano izquierda en dirección a Caroline lentamente y de una forma mas humana de lo que se podría creer de un ser tan diferente a los mortales.

Parecía querer acariciarle el cabello, como si nada mas quisiera avisarle que allí no estaba sola pero antes de lo previsto, Caroline encontró las llaves y atravesó el corto camino hasta llegar a la puerta de entrada de su propia casa. Aun no se había percatado de la presencia y tampoco lo hizo mas tarde, cuando ya estaba en su habitación, recostada entre las sabanas de su cama.

El Ángel continuo fuera de la casa durante unas horas mas, esperando que, quizás, Caroline se diera cuenta que allí afuera alguien la esperaba. Sin embargo, el sol comenzó a salir y la Muerte se dio cuenta que nadie iba a atravesar aquella puerta en su dirección. Espero unos segundos mas y se dio por vencido, volviendo a la oscuridad de donde había salido antes que el sol la hiciera desaparecer.

martes, 13 de diciembre de 2011


Sentirse totalmente identificada con un personaje de un libro, cada miserable caracteristica suya, tambien te pertenece, y luego enterarse que es hija de Leviatan... produce cierta incomodidad y algo de miedo.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Death




Una hermosa niña de siete años iba caminando de la mano de su padre cuando ambos fueron detenidos por el semaforo. La niña no decia nada, ni tampoco se inmuto al sentir que alguien se detenia a unos pocos pasos de ella. El padre parecia demasiado ocupado hablando por celular como para prestarle atencion a su propia hija y ella estaba ya cansada de hablar con las baldosas, por lo tanto se mantenia en silencio.
Sintio una mirada penetrante en su nuca y se atrevio a mirar de reojo hacia atras, tratando de averiguar quien la miraba tanto. Se sorprendio al ver un joven de unos veintitantos años. Pelo oscuro, piel blanca, ojos verdes y llamativos. Algo tenia aquel muchacho que prohibia a la niña quitarle la vista de encima.
Una sonrisa torcida se asomo por los labios del muchacho al notar aquella mirada fija en el, pero no dijo nada y solo hecho una rapida mirada alrededor antes de volver a mirar a la niña.
Se quito el abrigo lentamente y, por arte del destino o lo que fuese, a pesar de que parecia que el tiempo seguia pasando, el semaforo aun no cambiaba de color.
Al quitar su abrigo, la niña noto que no llevaba ningun tipo de camisa, ni remera, ni nada. En vez de eso, se podia ver su piel directamente.
Mientras ella continuaba mirandolo, unas enormes alas negras brotaron de la espalda de aquel extraordinario joven, pero en vez de parecer algo hermoso, daba miedo, demasiado miedo. Todo parecia haberse oscurecido de repente. Todo el lugar, el cielo parecia haber absorvido la negatividad que podia verse en aquel angel negro, quien continuaba sonriendo de costado, sin apartar los ojos verdes de la niña.
La pequeña comenzo a temblar incontroladamente, y tiro de la mano del padre, pero este no hacia caso alguno. ¿Acaso no se daba cuenta de que el clima habia cambiado? ¿No notaba que el mundo en si habia cambiado de un segundo al otro? Parecia que no. La niña cada vez se ponia mas nerviosa.
El angel no quitaba la vista de los ojos de la niña, comenzando a caminar en direccion a ella. Primero un paso, luego otro y otro mas. Ella queria correr, se notaba en sus ojos el espanto que le producia aquella situacion pero al angel, tan solo le producia placer.
Por fin, luego de milenios o eso parecia, el padre de la niña decide prestarle atencion y se agacha a preguntarle que es lo que tanto quiere decirle.
La niña, desesperada, mira a su padre y al volver la mirada a donde se encontraba el angel lo señala, pero este ya no estaba. Tan solo habia un abrio tirado en el piso. El padre se enfurece y la obliga a caminar hacia adelante al no encontrar nada digno de recibir su atencion.
La pequeña no logra comprender que era lo que habia sucedido. Dos segundos antes, un angel con alas negras se estaba acercando a ella y ahora... ahora... ahora caminaba en direccion a una puerta enorme que habia aparecido en medio de la calle, tomada de la mano del angel negro, quien sonreia abiertamente mostrando sus filosos dientes.
Un grito agudo salio de los labios de la niña cuando el angel la arrastro hacia la puerta obligandola a bajar las escaleras que alli habia; un grito que se mezclo en el aire con una voz grave, llorando y rogando a un pequeño cuerpo que volviera a vivir. Un padre, llorando la muerte de su hija en el medio de una calle llena de autos rotos y destruidos debido al choque en cadena que un enorme pajarraco negro habia causado.

martes, 29 de noviembre de 2011

Nuevo comienzo..


♥ Feliz ♥
De un segundo al otro, tu cabeza da un giro de 180º y por fin comprendes...
Algo nuevo esta por comenzar.
Se avecinan cambios muy grotescos, pero estoy segura que van a ser favorables.






Repentinamente... en mi cabeza ya no hay voces...

miércoles, 5 de octubre de 2011

Mitologia romana.

El dios Pluto reinaba en la oscuridad impenetrable del Tartarus, a donde van los seres humanos al morir. Segun la mitologia greco-romana, esta region desolada se encuentra en las mas grandes profundidades de la tierra. Un dia, cuando Pluto caminaba por la tierra en persecucion de sus enemigos, fue visto por Venus, la diosa del amor, que jugaba con su pequeño hijo Cupido. Venus insto a Cupido a que atravesara el corazon de Pluto con una de sus flechas para que se enamorara de la primera mujer que viera. Cupido obedecio a su madre y encio su mas certera flecha al pecho del indomable dios de la muerte. En esos momentos, Proserpina, la unica hija de eres, diosa de la tierra, estaba recogiendo flores con otras doncellas. Y fue a Proserpina a quien Pluto vio al instante de ser herido por la flecha de Cupido. De inmediato quedo locamente enamorado de Proserpina, a la cual, sin pensarlo dos veces, cargo en vilo sobre su montura. Ignorando los gritos desesperados de la joven diosa, Pluto se hundio con ella en el abismo sin fondo que llevaba la mansion del Tartarus.
La diosa Ceres paso muchos dias desesperada buscando por todas partes a su adorada hija. Por fin, una ninfa de las aguas le revlo lo que habia sucedido. Enloquecida de dolor, Ceres maldijo a la tierra por haber permitido que Pluto pasara a traves de ella con Prosperina. La maldicion de Ceres seco a todas las cosechas, los animales murieron, y la tierra se cubrio de hielo. La diosa luego se remonto al Olimpo, la mansion de los dioses, y pidio al dios Jupiter que la ayudara a recuperar a su hija. Jupiter accedio, pero le dijo a Ceres que solo podia traer a Prosperina de las profundidades del Tartarus si la joven no habia comido nada durante su estadia en el reino de la muerte. Desafortunadamente Pluto, que sabia lo que estaba sucediendo en el Olimpo, le ofrecio una granada a Prosperina y esta la comio. La granda es considerada la fruta de los muertos y al comerla, Prosperina quedo atada al reino del dios Pluto. Todo lo que pudo hacer Jupiter, para ayudar a Ceres y para salvar la tierra, fue lograr que Pluto accediera a que Prosperina pasara la mitad del año con Ceres y la otra mitad con el. Cuando Prosperina regreso a la tierra, Ceres, lena de alegria, le devolvio la vida al planeta, cubriendolo de flores. Esta es la llegada de la primavera. Durante la mitad del año durante la cual Prosperina permanece con Ceres, la tierra esta tibia y llena de flores y frutos. Estas son las estaciones de la primavera y el verano. Pero cuando Prosperina regresa con Pluto, su madre abandona la tierra. Las hojas comienzan a secarse, las flores no son tan profusas, y los campesinos se apresuran a recoger las cosechas durante la temporada conocida como la vendimia. Esta es la estacion del otoño, la cual da paso al invierno, al epoca de mayor desolacion para la tierra, cuando Ceres esta mas desconsolada por la ausencia de Prosperina.