miércoles, 28 de diciembre de 2011

Halloween

Caroline caminaba lentamente por la ciudad desierta y la mente perdida en la música que en aquel instante resonaba en sus oídos. El volumen estaba tan alto, que no podía escuchar el sonido de arrastre que continuaba siguiéndola desde que salió del bar hasta ese momento, cuando estaba a pocas cuadras de su casa.

Las tres de la madrugada, no era la mejor hora para andar caminando por aquellas calles. No había un alma en todo el barrio. Los edificios abandonados no podían contarse con los dedos de las manos, los autos eran casi inexistentes, el olor a putrefacción rondaba en el aire debido a la cercanía con el lago contaminado.

Caroline solía bañarse allí cuando era pequeña, pero luego las fabricas aparecieron misteriosamente a su alrededor y arruinaron el agua en unos pocos años.

Aquella noche, particularmente, parecía que el hedor hubiese aumentado, al igual que la oscuridad. No había luna ni estrellas que iluminaran el cielo o al menos no tenían la suficiente luz como para que una persona pudiese ver a aquel que venia pisándole los talones.

Caroline freno su paso frente a la puerta de su casa y comenzó a buscar sus llaves en la mochila que había decidido usar esta vez. Las cadenas que amarraba al cinturón de su pollera negra a tablas, se enredaban con las tachas y cadenas de la mochila.

Su pelo negro caía por su espalda con algunos mechones verdes y otros rojos. Era imposible que no llamara cuando caminaba. Sobretodo, se hacia imposible no mirarla cuando fijaba su mirada en los ojos de cualquier otra persona. El color verde con puntillas rojizas de sus ojos hacia un contraste de lo mas excéntrico cuando se delineaba con negro tanto el parpado de arriba como el de abajo.

La sombra que continuaba detrás de ella, a cada segundo que pasaba estaba mas cerca pero Caroline no se percataba en lo más mínimo de la cercanía que tenia con el mismísimo Ángel de la Muerte.

Cualquiera que viera a aquel extraño ser diría que no caminaba, mas bien parecía estar arrastrándose, pero aquella tampoco seria una manera de explicar la forma en que sus pies o lo que se podría suponer que eran aquellas dos extremidades, parecían estar elevados a unos centímetros del suelo. Casi parecían estar volando lentamente, pero siempre a unos pocos centímetros. La enorme capa negra cubría absolutamente todo el cuerpo e incluso la cabeza y el rostro estaban ocultos tras la gran capucha. Lo único que podía distinguirse eran los finos, huesudos y largos dedos de su mano derecha. Estos sostenían un gran palo negro, que terminaba en una especie de cuchilla grande y muy filosa, algo que la sociedad comúnmente denominaban Hoz.

El Ángel de la Muerte, levanto su mano izquierda en dirección a Caroline lentamente y de una forma mas humana de lo que se podría creer de un ser tan diferente a los mortales.

Parecía querer acariciarle el cabello, como si nada mas quisiera avisarle que allí no estaba sola pero antes de lo previsto, Caroline encontró las llaves y atravesó el corto camino hasta llegar a la puerta de entrada de su propia casa. Aun no se había percatado de la presencia y tampoco lo hizo mas tarde, cuando ya estaba en su habitación, recostada entre las sabanas de su cama.

El Ángel continuo fuera de la casa durante unas horas mas, esperando que, quizás, Caroline se diera cuenta que allí afuera alguien la esperaba. Sin embargo, el sol comenzó a salir y la Muerte se dio cuenta que nadie iba a atravesar aquella puerta en su dirección. Espero unos segundos mas y se dio por vencido, volviendo a la oscuridad de donde había salido antes que el sol la hiciera desaparecer.

martes, 13 de diciembre de 2011


Sentirse totalmente identificada con un personaje de un libro, cada miserable caracteristica suya, tambien te pertenece, y luego enterarse que es hija de Leviatan... produce cierta incomodidad y algo de miedo.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Death




Una hermosa niña de siete años iba caminando de la mano de su padre cuando ambos fueron detenidos por el semaforo. La niña no decia nada, ni tampoco se inmuto al sentir que alguien se detenia a unos pocos pasos de ella. El padre parecia demasiado ocupado hablando por celular como para prestarle atencion a su propia hija y ella estaba ya cansada de hablar con las baldosas, por lo tanto se mantenia en silencio.
Sintio una mirada penetrante en su nuca y se atrevio a mirar de reojo hacia atras, tratando de averiguar quien la miraba tanto. Se sorprendio al ver un joven de unos veintitantos años. Pelo oscuro, piel blanca, ojos verdes y llamativos. Algo tenia aquel muchacho que prohibia a la niña quitarle la vista de encima.
Una sonrisa torcida se asomo por los labios del muchacho al notar aquella mirada fija en el, pero no dijo nada y solo hecho una rapida mirada alrededor antes de volver a mirar a la niña.
Se quito el abrigo lentamente y, por arte del destino o lo que fuese, a pesar de que parecia que el tiempo seguia pasando, el semaforo aun no cambiaba de color.
Al quitar su abrigo, la niña noto que no llevaba ningun tipo de camisa, ni remera, ni nada. En vez de eso, se podia ver su piel directamente.
Mientras ella continuaba mirandolo, unas enormes alas negras brotaron de la espalda de aquel extraordinario joven, pero en vez de parecer algo hermoso, daba miedo, demasiado miedo. Todo parecia haberse oscurecido de repente. Todo el lugar, el cielo parecia haber absorvido la negatividad que podia verse en aquel angel negro, quien continuaba sonriendo de costado, sin apartar los ojos verdes de la niña.
La pequeña comenzo a temblar incontroladamente, y tiro de la mano del padre, pero este no hacia caso alguno. ¿Acaso no se daba cuenta de que el clima habia cambiado? ¿No notaba que el mundo en si habia cambiado de un segundo al otro? Parecia que no. La niña cada vez se ponia mas nerviosa.
El angel no quitaba la vista de los ojos de la niña, comenzando a caminar en direccion a ella. Primero un paso, luego otro y otro mas. Ella queria correr, se notaba en sus ojos el espanto que le producia aquella situacion pero al angel, tan solo le producia placer.
Por fin, luego de milenios o eso parecia, el padre de la niña decide prestarle atencion y se agacha a preguntarle que es lo que tanto quiere decirle.
La niña, desesperada, mira a su padre y al volver la mirada a donde se encontraba el angel lo señala, pero este ya no estaba. Tan solo habia un abrio tirado en el piso. El padre se enfurece y la obliga a caminar hacia adelante al no encontrar nada digno de recibir su atencion.
La pequeña no logra comprender que era lo que habia sucedido. Dos segundos antes, un angel con alas negras se estaba acercando a ella y ahora... ahora... ahora caminaba en direccion a una puerta enorme que habia aparecido en medio de la calle, tomada de la mano del angel negro, quien sonreia abiertamente mostrando sus filosos dientes.
Un grito agudo salio de los labios de la niña cuando el angel la arrastro hacia la puerta obligandola a bajar las escaleras que alli habia; un grito que se mezclo en el aire con una voz grave, llorando y rogando a un pequeño cuerpo que volviera a vivir. Un padre, llorando la muerte de su hija en el medio de una calle llena de autos rotos y destruidos debido al choque en cadena que un enorme pajarraco negro habia causado.

martes, 29 de noviembre de 2011

Nuevo comienzo..


♥ Feliz ♥
De un segundo al otro, tu cabeza da un giro de 180º y por fin comprendes...
Algo nuevo esta por comenzar.
Se avecinan cambios muy grotescos, pero estoy segura que van a ser favorables.






Repentinamente... en mi cabeza ya no hay voces...

miércoles, 5 de octubre de 2011

Mitologia romana.

El dios Pluto reinaba en la oscuridad impenetrable del Tartarus, a donde van los seres humanos al morir. Segun la mitologia greco-romana, esta region desolada se encuentra en las mas grandes profundidades de la tierra. Un dia, cuando Pluto caminaba por la tierra en persecucion de sus enemigos, fue visto por Venus, la diosa del amor, que jugaba con su pequeño hijo Cupido. Venus insto a Cupido a que atravesara el corazon de Pluto con una de sus flechas para que se enamorara de la primera mujer que viera. Cupido obedecio a su madre y encio su mas certera flecha al pecho del indomable dios de la muerte. En esos momentos, Proserpina, la unica hija de eres, diosa de la tierra, estaba recogiendo flores con otras doncellas. Y fue a Proserpina a quien Pluto vio al instante de ser herido por la flecha de Cupido. De inmediato quedo locamente enamorado de Proserpina, a la cual, sin pensarlo dos veces, cargo en vilo sobre su montura. Ignorando los gritos desesperados de la joven diosa, Pluto se hundio con ella en el abismo sin fondo que llevaba la mansion del Tartarus.
La diosa Ceres paso muchos dias desesperada buscando por todas partes a su adorada hija. Por fin, una ninfa de las aguas le revlo lo que habia sucedido. Enloquecida de dolor, Ceres maldijo a la tierra por haber permitido que Pluto pasara a traves de ella con Prosperina. La maldicion de Ceres seco a todas las cosechas, los animales murieron, y la tierra se cubrio de hielo. La diosa luego se remonto al Olimpo, la mansion de los dioses, y pidio al dios Jupiter que la ayudara a recuperar a su hija. Jupiter accedio, pero le dijo a Ceres que solo podia traer a Prosperina de las profundidades del Tartarus si la joven no habia comido nada durante su estadia en el reino de la muerte. Desafortunadamente Pluto, que sabia lo que estaba sucediendo en el Olimpo, le ofrecio una granada a Prosperina y esta la comio. La granda es considerada la fruta de los muertos y al comerla, Prosperina quedo atada al reino del dios Pluto. Todo lo que pudo hacer Jupiter, para ayudar a Ceres y para salvar la tierra, fue lograr que Pluto accediera a que Prosperina pasara la mitad del año con Ceres y la otra mitad con el. Cuando Prosperina regreso a la tierra, Ceres, lena de alegria, le devolvio la vida al planeta, cubriendolo de flores. Esta es la llegada de la primavera. Durante la mitad del año durante la cual Prosperina permanece con Ceres, la tierra esta tibia y llena de flores y frutos. Estas son las estaciones de la primavera y el verano. Pero cuando Prosperina regresa con Pluto, su madre abandona la tierra. Las hojas comienzan a secarse, las flores no son tan profusas, y los campesinos se apresuran a recoger las cosechas durante la temporada conocida como la vendimia. Esta es la estacion del otoño, la cual da paso al invierno, al epoca de mayor desolacion para la tierra, cuando Ceres esta mas desconsolada por la ausencia de Prosperina.

lunes, 12 de septiembre de 2011

miércoles, 31 de agosto de 2011


Que decepcion que siente una persona cuando se da cuenta que tres años fueron mentiras. Dolor. Por pensar que realmente valoraba, dolor y bronca.

jueves, 18 de agosto de 2011

Oscuridad


El deseo de venganza es innato, lo he leido en algun sitio.
En efecto, no creo que existan muchas personas incapaces de vengarse, igual que son pocas las incapaces de mentir. A menudo reaccionamos ante el daño que hemos sufrido. A cada ataque, una defensa. Nada mas. Lo que esta claro es que la venganza no nos ayuda a olvidar el daño, ni a borrarlo. Como mucho nos da la sensacion de haber hecho un poco de justicia. Pero tambien el concepto de justicia es algo personal.



jueves, 11 de agosto de 2011

Danger

Encontrar mi equilibrio era mi intencion... y ahora peligra absolutamente todo dentro de mi mente desordenada. Me adentre en el laberinto de mi inconsciente y me encontre con mas de un monstruo. Todo concuerda ahora. Ellos no son malos, estan alli para cuidarme a mi.. de mi misma.
Tanta falsedad cerca mio. No es justo darme cuenta tarde que lo que yo mas admiraba en el mundo, la persona que tenia por encima de cualquier otra no era mas que una criatura debil cuyas intenciones no se cuales eran y tampoco me interesa saberlas.

Tic Toc Tic Toc
La hora se acerca y puedo escucharla a ELLA acercarse a mi.
Me preguntas si quiero ir contigo y la respuesta es mas que obvia. Siempre sere tuya, mi reina.