miércoles, 7 de diciembre de 2011

Death




Una hermosa niña de siete años iba caminando de la mano de su padre cuando ambos fueron detenidos por el semaforo. La niña no decia nada, ni tampoco se inmuto al sentir que alguien se detenia a unos pocos pasos de ella. El padre parecia demasiado ocupado hablando por celular como para prestarle atencion a su propia hija y ella estaba ya cansada de hablar con las baldosas, por lo tanto se mantenia en silencio.
Sintio una mirada penetrante en su nuca y se atrevio a mirar de reojo hacia atras, tratando de averiguar quien la miraba tanto. Se sorprendio al ver un joven de unos veintitantos años. Pelo oscuro, piel blanca, ojos verdes y llamativos. Algo tenia aquel muchacho que prohibia a la niña quitarle la vista de encima.
Una sonrisa torcida se asomo por los labios del muchacho al notar aquella mirada fija en el, pero no dijo nada y solo hecho una rapida mirada alrededor antes de volver a mirar a la niña.
Se quito el abrigo lentamente y, por arte del destino o lo que fuese, a pesar de que parecia que el tiempo seguia pasando, el semaforo aun no cambiaba de color.
Al quitar su abrigo, la niña noto que no llevaba ningun tipo de camisa, ni remera, ni nada. En vez de eso, se podia ver su piel directamente.
Mientras ella continuaba mirandolo, unas enormes alas negras brotaron de la espalda de aquel extraordinario joven, pero en vez de parecer algo hermoso, daba miedo, demasiado miedo. Todo parecia haberse oscurecido de repente. Todo el lugar, el cielo parecia haber absorvido la negatividad que podia verse en aquel angel negro, quien continuaba sonriendo de costado, sin apartar los ojos verdes de la niña.
La pequeña comenzo a temblar incontroladamente, y tiro de la mano del padre, pero este no hacia caso alguno. ¿Acaso no se daba cuenta de que el clima habia cambiado? ¿No notaba que el mundo en si habia cambiado de un segundo al otro? Parecia que no. La niña cada vez se ponia mas nerviosa.
El angel no quitaba la vista de los ojos de la niña, comenzando a caminar en direccion a ella. Primero un paso, luego otro y otro mas. Ella queria correr, se notaba en sus ojos el espanto que le producia aquella situacion pero al angel, tan solo le producia placer.
Por fin, luego de milenios o eso parecia, el padre de la niña decide prestarle atencion y se agacha a preguntarle que es lo que tanto quiere decirle.
La niña, desesperada, mira a su padre y al volver la mirada a donde se encontraba el angel lo señala, pero este ya no estaba. Tan solo habia un abrio tirado en el piso. El padre se enfurece y la obliga a caminar hacia adelante al no encontrar nada digno de recibir su atencion.
La pequeña no logra comprender que era lo que habia sucedido. Dos segundos antes, un angel con alas negras se estaba acercando a ella y ahora... ahora... ahora caminaba en direccion a una puerta enorme que habia aparecido en medio de la calle, tomada de la mano del angel negro, quien sonreia abiertamente mostrando sus filosos dientes.
Un grito agudo salio de los labios de la niña cuando el angel la arrastro hacia la puerta obligandola a bajar las escaleras que alli habia; un grito que se mezclo en el aire con una voz grave, llorando y rogando a un pequeño cuerpo que volviera a vivir. Un padre, llorando la muerte de su hija en el medio de una calle llena de autos rotos y destruidos debido al choque en cadena que un enorme pajarraco negro habia causado.

1 comentario:

  1. Como q amo lo q escribis mi amor n.n
    te amo tanto tanto =3 , segui escribiendo asi
    q vas a llegar a ser una gran escritora y yo
    voi a estar ahi apoyandote cm siempre n.n
    te amo mi amor , te amo cn toda mi alma :D

    yo tu croh :3

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