Hace ya tanto tiempo que no veía una mirada sincera. De verdad sincera.
Caminaba en los vagones, hablando de quien sabe que cosa. Un hombre. Alto, musculoso y era evidente que el dinero no le caía del cielo. No escuchaba demasiado sus palabras. Apague la música para poder hacerlo y crei que mi alma se partía en pedazos. Portador de VIH él y su esposa. "Por supuesto" nadie los queria contratar en ningún trabajo. Quizás temieran que se pudiese contagiar.
La única forma de dar de comer a sus hijos era con lo poco que conseguían.
A pesar de que muchas personas dicen lo mismo en esos trenes. Sonaba realmente verdadero el sentimiento. Esos ojos lagrimosos no mentían.
Escuche todo lo que decía y el hombre acarició a una pequeña niña que estaba en el tren. Sus ojos volvieron a mostrar esa sinceridad que ya había visto minutos antes. Le dedicó una suave sonrisa antes de continuar hablando.
Dios...
No puedo imaginar lo terrible que debe ser.. saber que todo puede terminar de un segundo al otro. Saber que si no eres tu, sera tu amor, aquella que camina a tu lado.
Quisiera haberle vaciado mis bolsillos en sus manos, pero lo cierto es que no tenía tanto para poder darle.
Tome unas pocas monedas que tenía y se las dí.
Me tomó de las manos y me miró fijamente a los ojos.
" Muchas gracias! Qué Dios te bendiga"
El alma se me fue a los pies esta vez. Aquellos ojos de color tan claro demostraron verdadera necesidad y un infinito agradecimiento. Jamás nadie me miró de aquella forma, jamás tuve la oportunidad de conocer a nadie con semejante situación y hacerlo, por más minusculo que fuese el tiempo, es algo que no pienso olvidar.
Cuando se marchó, me arrepentí de no haberle dado absolutamente todo el dinero que tenia.
En otras ocasiones no he creído lo que comentaban en los vagones de los trenes... pero este hombre tenía un brillo especial. El brillo de la sinceridad... algo que pocos tienen y casi nadie lo conoce.
Quien quiera que seas, hombre de ojos claros... espero, de verdad espero que puedas tener una vida larga y feliz, sea el tiempo que sea el que debas quedarte en este mundo. Espero que puedas cumplir alguno de tus sueños. No puedo ni imaginarme tu situación, es algo que no le deseo a nadie.
Gracias... por esa mirada me hiciste creer que quizas, quizas, no todos esten perdidos en este mundo.
Más sinceridades como las que demostraste hoy son las que faltan en este planeta.
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