A veces no son necesarias muchas hojas para describir un sentimiento.
A veces, con una palabra es más que suficiente.
A veces el sol llena de vida.
A veces es el más desubicado.
A veces las noches parecen perfectas.
A veces son solitarias y dan miedo.
A veces lo que tengo me hace feliz.
A veces me siento demasiado sola.
A veces soy extraña y diferente.
A veces soy demasiado fría y lejana.
A veces soy tan tierna que empalago.
A veces soy expresiva y digo las cosas más hermosas.
A veces soy como el sol y brillo con sonrisas.
A veces esas sonrisas son secas y falsas.
A veces dejo que las personas me vean de verdad.
A veces alzo un muro a mi alrededor que no derrumbaria ni una bomba nuclear.
A veces bailo y río a carcajadas.
A veces grito y lloro por dentro.
A veces creo, confío y entrego.
A veces tengo tanto miedo de hacerlo.
A veces puedo ser la persona más calculadora.
A veces puedo ser la mujer más inocente y comprensiva.
A veces soy manipuladora y malevola.
A veces soy todo lo contrario.
A veces creo que nadie me entiende.
A veces descubro que muchos piensan como yo.
A veces me encierro en un mundo alterno.
A veces eso me salva de la desesperación.
A veces termino atrapada en un laberinto.
A veces termino sofocada y necesito aire.
A veces el aire me da frío y no quiero salir.
A veces la libertad es todo lo que quiero.
A veces las cadenas son las que me salvan de mi misma.
A veces puedo parecer bipolar.
A veces lo soy.
A veces creo en mi misma.
A veces creo en los demás.
A veces me siento inútil.
A veces creo que puedo hacer todo junto.
A veces siento que soy Agustina.
A veces siento que soy Liz.
¿De verdad importan tanto los nombres?
A veces pienso que si.. pero soy yo.
Siempre soy yo.

