La desesperacion recorria sus venas al intentar respirar y no poder, al intentar moverse y encontrarse con aquella repentina inmovilidad. Aquella asfixia estaba matandola. No podia hablar, no podia moverse, no podia pedir ayuda.
Sus pulmones estaban al borde del colapso y casi podia sentir como las lagrimas comenzaban a atorarse en sus ojos. Estaba al lado de ella pero no podia moverse y casi podia escuchar una risa maquiavelica y miserable de algun lugar en aquel cuarto oscuro.
¿Acaso querian acabar con ella? ¿Por que? Ni siquiera vivia en aquella casa, solo estaba de camino.
Miro a la persona que habia a su lado. Se encontraba completamente relajada, en un sueño profundo. Y mirandola, noto que realmente no la querian a ella, si no a aquella muchacha que estaba a su lado.
Con un ultimo esfuerzo, respiro hondo y sus pulmones, por fin, recibieron un poco de oxigeno. Sus manos, poco a poco comenzaron a moverse y fue soltandose de aquellas ataduras que la amordazaban.
No me importa como, no dejare que nadie le haga daño, ni siquiera ustedes.
Penso y, a pesar del miedo que sentia, un ataque de adrenalina mezclada con un coraje desconocido la cubrio de pies a cabeza, se acerco a su acompañante y la abrazo por la cintura fuertemente.
Nadie la tocaria, nadie la lastimaria, no mientras ella este alli...
Por eso quieren separarlas...
Pero no podran hacerlo, no pienso permitirlo.
Te extrañoooo te extrañooo te extrañoooo
ResponderEliminarespero que estes muy muy bien.
besos Liz y como dice ger, que la oscuridad te acompañe :)