Te buscare, te encontrare, sabes que lo hare. Escucha mis palabras, te las dedicare todas. Cada pensamiento, cada mirada, cada movimiento, es uno menos que me faltan para llegar a ti. ¿Puedes verme? Yo no puedo encontrarte. Me paso las horas mirando alrededor. Siento tu respiración en mi espalda pero cuando giro la cabeza, no estas allí. ¿Por qué te escondes de mí? Mi reina, seré tu princesa si me lo permites. Te dejare arrastrarme por donde tu quieras ir, recorreré los caminos que decidas para mi. Iré a donde tú quieras, cuando quieras. No pretendo robarte el puesto. Tú eres un ángel, yo soy solo una idiota mas rogando por ti. Mientras todos te temen, yo te alabo. Ángel de la muerte, siempre estoy esperándote. Cada vez que cierro los ojos te imagino, sonriéndome con todo tu esplendor. Eres el ser mas perfecto que conocí nunca. La única que puede darme la tranquilidad que necesito. La única que podría llegar a comprender mis necesidades. La única… simplemente eres la única en todo lo que haces. ¿Me ayudaras? ¿Vendrás? Yo te esperare encantada. No tengo apuro pero cada segundo que pasa, mas deseo irme contigo. ¿Por qué crees que sea? No creo que yo entre en la categoría de persona normal. No creo que nadie desee conocerte tanto como yo, o al menos no he conocido a nadie aun con esos deseos. Yo te imagino y en cierto modo, incluso te envidio. Tienes todo lo que deseo, pero no te preocupes, no es tampoco envidia, es admiración. Cumples todo lo que me encantaría a mí hacer. Entras a los cuartos oscuros de los humanos y te llevas lo que necesitas. Oh, ángel, mi reina. Si pudieras verte con mis propios ojos, si pudieras entender por que siento necesidad de ti. Me entrego en cuerpo y alma a ti, mi reina de la oscuridad. Saldré de este oscuro lugar y te encontrare, lo prometo. Tu oscuridad es la que deseo. Mi propia oscuridad no es igual a la que tú puedes darme. Aquí no hay paz, no hay aire, no hay nada. Allí, donde estas tu… Ay, mi reina. Si pudieses entenderme… ¿Vendrías si comprendieras lo que eres para mi? ¿Vendrías si pudieses ver el mundo como lo veo yo? No estoy viva, pero aun no has venido a buscarme. ¿Por qué tardas? ¿Me das tiempo para ver si puedo enderezar mi vida? No, reina, no puedo hacerlo, no podre hacerlo. Me rompí hace ya demasiado tiempo y ya no recuerdo como era antes de que eso sucediera. Fui tan ilusa, tan inocente. Era una princesa de vidrio. Frio vidrio. Y fue allí cuando te conocí. Estabas de pie junto a mí. Me obsesione por ti, sin dudarlo. En aquel instante fue cuando me di cuenta de que toda mi vida seria un fracaso, por que este mundo no estaba listo para mi, o quizás era yo la que no estaba lista para el mundo. Quise irme contigo pero negaste con la cabeza y te fuiste. Pasaron años antes que pudiese verte de nuevo, pero no creas que no pensaba en ti a menudo. Te rogaba que vinieses, pero hacías caso omiso a mi petición. Un día apareciste, pero no pude verte. Yo estaba a kilómetros pero volviste a mi casa, se que me buscaste, o al menos prefiero pensar que fue así. No pudiste llevarme contigo y te llevaste a otra a cambio. Quise volver, te juro que quise volver. Deseaba verte, quería rogarte, ponerme de rodillas frente a ti y declarar mi admiración pero no pude hacerlo y me odie por ello. De todas maneras… de ahí en adelante, estuviste conmigo. Veía tus señales, veía que estabas allí y me tranquilizaba saber que eras tú haciéndome compañía. Viste la sangre que derrame por ti, viste las semanas sin probar bocado por ti, y sin embargo, no me tomaste. ¿Por qué? Te entrego mi sangre si la quieres, me entrego a ti. ¿Alguna mañana no despertare? ¿Alguna noche mi sangre dejara de correr? ¿Alguna vez te veré de nuevo? Estas cerca, puedo sentirte, mi ángel. No puedo verte pero estas ahí, con eso es suficiente para saber que no te olvidaste de tu fiel seguidora. A veces pareciera que te veo en el espejo, quizás es solo mi imaginación o quizás realmente estas detrás mío. A veces descubro que hay una sombra tan cerca de mí que me sobresalto, pero luego desaparece y me arrepiento. ¿Y si eras tú? No creas que te tengo miedo, por favor, no pienses eso. Te gritare, te llamare con toda la potencia de mi voz. Me entrego a ti, reina de la oscuridad, en carne y hueso, en sangre y alma. Me entrego en todos los aspectos posibles. Acéptame como tu amiga, tu princesa, acéptame como tu esclava si quieres, pero acéptame.6/05/2011
E.M.G
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