
Un golpe, dos golpes, tres golpes. Un último grito y una puerta que se cierra. Ella lo miro irse con lágrimas en los ojos. Estaba tan drogado, tan borracho, tan esquizofrénico. No podía culparlo, mañana hablarían cuando estuviese cuerdo y todo estaría bien.
Se levanto como pudo del suelo, apoyándose en muebles, en la cama y se acerco al espejo. Podía observar como iban apareciendo los nuevos moretones, como la sangre caía desde el corte que tenia en su labio. Eso no le preocupaba, siempre era la herida que sanaba más rápido. Lo que si notaba era la enorme raspadura que tenia en su mejilla. ¿Cómo haría para taparla aquella vez? Se miro las manos y noto que aun estaba temblando y sin poder aguantar mas la angustia se hecho a llorar en silencio, con miedo de que el ruido lo hiciera regresar a él. Lo amaba pero cuando estaba en ese estado era mejor tenerlo lejos.
Se escucharon pasos en el pasillo y ella se apresuro a recostarse en la cama, ahogando todo rastro de llanto, tragándolo como siempre hacia. Cerró los ojos, fingiendo dormir y sintió como su propio esposo se recostaba a su lado. Acercándose a ella, beso su hombro con una dulzura que era extremadamente contradictoria a su anterior altercado, a su anterior ataque de locura, a su anterior bestialidad.
- Lo siento, te amo – susurro en su oído.
Ella no contesto, pero un atisbo de sonrisa podía verse en sus labios. Mientras él admitiera su error, todo estaría bien.
- Yo lo siento. Lamento haberte ofendido – musito ella al cabo de unos pocos segundos.
No supo que mas contesto por que de un segundo al otro vio solamente oscuridad. Se ahogaba. ¿Qué estaba sucediendo? No podía respirar ni ver absolutamente nada. Por un segundo creyó que estaba dentro de alguna pesadilla pero no era eso, era algo peor.
Él saco la almohada de la cara de su mujer solo para verla con aquellos ojos desorbitados, enloquecidos, con aquella mirada borracha y psicópata, y de allí en adelante ella supo que tenia solo dos opciones: o luchaba y escapaba o moría en el intento.
Gritaba con todas sus fuerzas tratando de zafarse cuando nuevamente él volvía a tratar de ahogarla. ¿Qué era lo que pretendía? Jamás había hecho algo como eso. Golpes, si, algunos, pero bien merecidos se lo tenia por buscarle pleito cuando él llegaba borracho a casa.
Ya casi no tenía fuerzas para seguir luchando, ya no podía soportar más el estar sin aire. No sabía hacia cuanto que estaba peleando, pero el tiempo se estaba acabando, sus pulmones, sus brazos, incluso sus piernas estaban gritándoselo. Ya no podría. ¿Así que este es el fin? ¿Así iba a morir? Menuda manera de que su corazón dejara de latir: asesinada por su propio esposo. Todos los recuerdos aparecieron en su cabeza y la noche de su boda fue el que le perduraría por el resto de la eternidad.
Ella ya no luchaba, no peleaba, ni siquiera estaba moviéndose y él supo que lo había conseguido. Retiro la almohada y fue allí cuando se dio cuenta realmente lo que había logrado. Sin inmutarse a pesar de las terribles ganas de salir corriendo que tenía, (mate a mi mujer, ¿Qué hice? ¿Qué hice? Dios, perdóname, no fui consiente de lo que hice, ¿Por qué lo hice? Ella siempre tan hermosa. Lo siento, lo siento), camino lentamente hacia su despacho y abrió el primer cajón del escritorio. Sentía el frio metal en sus manos pero hizo caso omiso y lo apoyo en su sien. Solo era un disparo, aunque si moría sufriendo seria mejor luego de lo que había hecho.
Ella escucho el ruido y se sobresalto. Se levanto de la cama tambaleándose, sin entender que estaba pasando. ¿Había muerto ya? Se miro las manos y se pellizco suavemente el antebrazo. No, estaba viva. Había sobrevivido. Sonrió a medias hasta que recordó el fuerte ruido y camino lentamente por los cuartos hasta que descubrió el despacho. Había sangre por las paredes y él estaba allí tirado en el suelo, agonizando. Aunque quiso acercarse o moverse, sus piernas se lo impidieron. Ni siquiera podía hablar del terror que sentía. Finalmente, lo dejo morir.
E.M.G.
Vistes? hace muchooo que no escribo pero bue... ultimamente postee algo en mi sección "diario" como habras visto, pero escritos, puffff hace mucho. No me viene la inspiración, no puedo escribir a menos que este sintiendo algo particular en ese preciso momento, en fin..
ResponderEliminarperdón que no te hablé lo que pasa es que no me sentía muy bien, después hablamos y te cuento bien niña te prometo.
Solo pase para comentarte y vi que escribistes algo nuevo, después lo leo porque ahora me tengo que ir a hacer noni.
Besitos lizz
te quiero
No te preocupes, me imaginee que no te sentias bien, despues hablamos si queres papu ^^
ResponderEliminarYo tambien te quiero feoo!